jueves, 16 de abril de 2009

Espejo

Todos los días nos alistamos y nos vemos al espejo para corroborar que nos vemos bien, pero cuanto cuesta ver más allá de lo que un espejo nos refleja, que díficil es vernos tal cual sin engañarnos ni engañar al resto.
No voy a decir que soy la mejor viendo mis defectos, pero si estoy consciente que los tengo y no los ando tapando con cosas que no son parte de mi esencia.
En realidad es que si me saca un poco de quicio cómo a las personas nos queda tan fácil culpabilizar y criticar a los demás antes de ver los propios errores. Es que es tan común escuchar comentarios cuando las cosas salen mal, y es tan fácil decir es que que "x" o "y" es así o asá y por eso todo salío mal, ya sea en la vida personal, académica o profesional. Pero la verdad es que en ocasiones, tal vez uno mismo tenga un poco de culpa y no lo quiera aceptar.
No soy de meterme en la vida de los demás, pero cuando llegan a quejarse de ciertas situaciones me dan tantas ganas de decirles: "Pues mirá, eso también es tu culpa porque actuaste de tal forma o hiciste esto". Pero a veces es mejor quedarse en silencio y dejar que las personas sigan creando un teatro en el que ellos nunca tienen la culpa de nada...

5 comentarios:

ALLAN dijo...

primero!

andrés dijo...

Hola Adri, andamos en temas parecidos con los post.

Que dificil desnudarse ante uno mismo y verse tal cual, admitir que tenemos deficiencias, que nos equivocamos, que aun nos falta mucho por aprender.

Algunos dias es mas facil ignorar y segiur viviendo pero eso no hace desaparecer nuestros errores, eso mas bien hace que cometas nuevos.

Dosis de realidad, buen post.

Saludos

P. Vargas dijo...

Hola! Voy a seguir pasando por aca, me gusto mucho tu blog. Saludos!

Kriss dijo...

Te apoyo, es tan cierto. De verdad que a veces a uno no le gusta ver sus errores, pero al menos está consciente de que los tiene.
Esa gente que juega de perfecta y se convierte en la pobre víctima ante los demás no gana nada más que engañarse.

ALLAN dijo...

tome pal pinto!! jajaja